Mostrando entradas con la etiqueta violencia de género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta violencia de género. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2011

Indicadores de maltrato de la mujer al hombre


La web de la Plataforma Padres Sin Ley está inactiva al menos desde el 28 de diciembre de 2010. ¿Otro caso de censura?



La Plataforma Padres sin Ley elabora una guía para prevenir a los hombres contra las mujeres adoctrinadas por el sistema para destruir sus vidas
Remitimos el texto íntegro remitido por la Plataforma Padres sin Ley, en la que se aconseja a los hombres sobre las precauciones a adoptar con respecto a sus parejas: "En una guía feminazi sobre Violencia de Genero especifican cuando una mujer puede correr riesgo de maltrato por parte del hombre. Por la regla de tres vamos a crear nuestra propia Guía de Violencia de Genero y los puntos de cuando un hombre se puede encontrar en riesgo de maltratado por una mujer.

Como en numerosas notas de prensa y comunicados que hemos realizado, siempre nos sentimos mal por las muertes de las mujeres asesinadas por manos de sus ex o parejas como al mismo tiempo también por el hombre asesinado o maltratado.


GUIA DE VIOLENCIA DE GENERO


Los Hombres Corremos un riesgo cuando…


- Te dice a menudo que no salgas a tomarte unas cervezas con tus amigos.


- Sólo habla de sus cosas y "pasa" de las tuyas.


- Te Crítica tu forma de vestir o de pensar y te dice que no te has afeitado


- Te prohíbe o no le gusta la barba y tus patillas


- Te dice que te calles y no digas tonterías.


- Te compara con otros chicos cuando vais por la calle o salen tíos buenos en televisión.


- Anula tus decisiones si o si, y si haces lo contrario no mojas por la noche


- Te deja plantado con frecuencia.


- Se enfada por cosas sin importancia.


- Después de todo el día buscando trabajo, llegas a tu casa y te pregunta de malos modos si lo has encontrado y le dices que no, Te grita te amenaza, te insulta diciendo que eres un inútil, que no vales para nada


- Te grita o te empuja.


- Te dice cosas que te pueden hacer daño cuando discutís.


- Te mira y te controla el móvil o el correo electrónico.


- Cuando te compras algo te echa la bronca padre y al día siguiente ella se compra un vestido de 200 €.


- Te asusta cuando te levantas por la mañana o llegas por la tarde de trabajar y se pone violenta.


- Se ríe de ti delante de tus o sus amigas/os y te deja en ridículo


- Se pone celosa con frecuencia, sin tu darle motivos ningunos


- Te asusta decirle que no estás de acuerdo con ella en algo.


- Se enfada si no le avisas de que sales, de que salgas sin ella y de no saber a dónde vas.


- Te dice que le hagas una perdida para saber cuándo llegas a casa y controlarte.


- Te acusa de coquetear cuando te ve con otras chicas.


- Te amenaza con separarse y quedarse con tus hijos, cuando no haces lo que ella quiere o si le dices que le vas a dejar.


- Hace acopuio de documentación como por ejemplo tus nóminas, escrituras del piso, etc, sin motivo aparente alguno.


- La Visa la hace polvo con frecuencia en tonterias, bolsos y colgajos varios.


- Se reune a menudo con los consejos de sabias separadas o consejeras sentimentales también separadas y viviendo en

la opulencia a costa del ex marido, preparate que te calzan, te quedan 2 telediatrios y un que me dices.

- Si sin explicación aparente te empiezan a salir bultos sospechosos en lo alto de la testa, aquí tambien te quedan 2 telediarios y un que me dices, ten una grabadora preparada por si acaso.


Por supuesto también tenemos el plan de seguridad ante el riesgo de sufrir una agresión…


Si tu mujer o pareja te hace todas esas cosas ten en cuenta que estas sufriendo maltrato y piensa que ese maltrato se repite y se puede incrementar día a día.


Es normal que te sientas mal, frustrado y no saber qué hacer. Piensas que porque te trata así si tú la quieres con locura y darías la vida por ella.


Piensas que porque te sucede a ti. La violencia no tiene sexo, ni fronteras, ni clase, ya puedes ser africano, español, árabe o chino. Pero por desgracia tienes que tener en cuenta que no hay leyes que te protegen.


Te preguntaras que puedes hacer en los casos de que estés siendo maltratado. Sinceramente y por desgracia poca cosa aunque puedes coger los consejos que te damos:


1. Cuando se produzca o veas que te puede agredir.


- Guarda todo lo que tengas por casa y que pueda servir para que te lo tire (ceniceros, cucharas, platos, cacerolas etc…)


- Cuando creas que puede llegar a la agresión, ten preparadas unas mantas para pasar la noche en el coche, y puedas regresar a casa cuando se tranquilicen los nervios


- Vete a otro lugar y no entres al trapo de su discusión.


2. Piénsate bien de ir a denunciarla de malos tratos porque puedes acabar tú en el calabozo en vez de ella


3. Pon en conocimiento de tus amigos/as lo que te está sucediendo pero nunca digas nada a amigos comunes porque luego te pueden dar la espalda.


4. Si no cuentas con ninguna persona que pueda ayudarte, coche para dormir etc.. Localiza con anterioridad la dirección y el teléfono de algún hotel cercano para que no tengas que hacerte muchos kilómetros.


5. No marques el teléfono 016, puesto que a pesar de ser para ayudar a las víctimas de violencia de género, por desgracia no es para los hombres solo para mujeres


6. Ten siempre a mano:


- Documento Nacional de Identidad (Tarjeta de Residencia o Pasaporte si eres extranjero).


- Un juego de llaves de reserva del domicilio y del coche.


- Un juego de ropa para tí solo, porque para tus hijos no hace falta piensa que no te los va a dejar llevar nunca.


- Contrato de compra-venta o arrendamiento de la vivienda. Aunque no te va a servir de nada porque ella se la va a quedar.


- Las Libretas, Talonario y/o Tarjeta bancarias, no te las lleves porque después dirá que no le has dejado nada a tus hijos, ni dinero para comer. Llévate solo lo que buenamente puedas para pasar la noche o unos días, después búscate algunos cartones para dormir debajo de algún puente, porque te lo habrá quitado todo.


7. Debes tener presente que es conveniente que cuentes con una cantidad de dinero que te permita hacer frente a tus gastos por lo menos unos días, hasta que haya una resolución judicial que fije la pensión que tienes que pasar a tus hijos y en donde se refleje lo que tienes que pagar de hipoteca y demás.


8. Cuando te diga que quiere verte o algo parecido después de separarte, procura verte con ella en lugares con gente para que no te pueda presentar alguna denuncia de malos tratos. Aunque tú no le hayas hecho absolutamente nada, porque tienes que tener seguro que si la presenta, pasaras la noche en los calabozos y al día siguiente te llevaran ante la autoridad, te pondrán una orden de alejamiento, con la cual no podrás ver a tus hijos nunca más.


Puedes recibir más información o ayuda, consejos y demás en alguna de las asociaciones que hay por toda España, pero no se te ocurra irte a ninguna que sea de mujeres.


En fin con esto queremos resaltar la verdadera realidad en nuestro país España y lo que se consigue con la actual ley de violencia de género y de las personas que están en el poder.


Con esto no queremos criticar ni nada por el estilo a la guía de esa web o de otras, vemos bien que den esos consejos pero no podemos permitir que por ejemplo la frase "VETE A LA MIERDA" sea maltrato en boca de un hombre pero no sea maltrato en boca de una mujer


Sobre todo hazte con una buna grabadora de audio y siempre que observes que se produce por primera vez cualquier ciircustancia de las mencionadas, cada vez que estes con ella graba. Procura que sea de gran capacidad, puede ser la mejor inversión de tu vida".


domingo, 14 de febrero de 2010

Tendencias en violencia de género

Ahora estoy preparando "Por ellas, para ellas... y de ellos" revisión 2010, y esta noche he estado recopilando los últimos datos del CGPJ sobre violencia doméstica y de género, que datan de 2008, porque supongo que tendremos que esperar unos meses para tener los del 2009.


El Consejo General del Poder Judicial divulga todos los años estadísticas con datos sobre el tema que nos ocupa. En su "Informe de víctimas mortales por violencia doméstica y violencia de género en el año 2008" diferencia entre las muertes por violencia doméstica ("producida entre miembros de la misma familia siempre que exista convivencia") y por violencia de género ("hechos que se hubiesen cometido contra quien sea o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado unida al autor por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, así como los cometidos sobre sus hijos o hijas"). Tan curiosa definición de violencia de género surge de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género.

Una de las ventajas de este informe es que sólo incluye los casos que han sido juzgados, ya que sólo el juez instructor (no los periodistas ni las organizaciones feministas) puede calificar una muerte como violenta, y sólo él puede decidir si se trata de un caso de violencia doméstica o de género.

Algunos de los datos que arroja este informe son los siguientes:

* En 2008 ha habido 114 casos de muertes por violencia doméstica y de género y 121 víctimas. Son las cifras más altas desde que se comenzaron a analizar los datos desde esta doble perspectiva, superando a las del año 2007 en un 2,5%.

* Han muerto 90 mujeres (6 de ellas menores de edad), lo que supone un decremento sobre las cifras de 2007, año en que murieron 99 mujeres (11 de ellas menores). En el caso de los varones se ha producido un importante crecimiento en relación al año anterior: Fallecieron 31, de los cuales 9 eran menores mientras que en 2007 fueron “sólo” 19, (5 de ellos menores).
* El porcentaje de víctimas del sexo femenino fue en 2008 del 74,4% y del 83,9%. en 2007. Según el informe ésto se debe a la disminución del número de mujeres asesinadas, que pasaron de 99 a 90. Es triste que olvide mencionar que los hombres asesinados pasaron de 19 a 31. En realidad, hubo 12 hombres asesinados más, y 9 mujeres menos. ¿Por qué sólo se cita a las mujeres? Parece que ni el CGPJ está libre de sesgos.
* En cuanto al sexo del agresor, en el 86,8% de los casos es hombre, en el 11,4% mujer y en el resto de los casos son hombre y mujer.
*

En el ámbito de la relación de pareja, mueren 75 mujeres (74 en 2007) y 6 hombres (2 en 2007). De los hombres, 5 fueron asesinados por una mujer y en ninguno de ellos constan procedimientos judiciales incoados con anterioridad a la muerte por cometidos por el agresor o la víctima en el ámbito familiar.
*

Según el tipo de relación entre agresor y agredido, el 49,6% de las víctimas tenían una relación matrimonial estable o asimilable con el agresor, un 17,4% eran parejas en crisis o en las que no se mantenía la relación en el momento de producirse la agresión, un 26,5% tenían una relación paterno-filial y un 6,6% otros tipos de parentesco.
*

En 11 casos (9,7%) el agresor se suicidó tras cometer el crimen. La mayoría (10) tenían relación de pareja con su víctima.
*

El número de víctimas de lo que el informe (y la ley integral) denomina violencia de género no para de crecer desde 2005, pasando desde las 52 de 2005 a las 62 de 2006, 74 de 2007 y a las 75 de 2008.

miércoles, 29 de abril de 2009

Violencia de mujer


Uno de los mayores engaños de la "teoría" del género es que afirma que la violencia sólo puede ejercerse desde el hombre hacia la mujer, y eso lo considera dogma de fe. El credo del género dice que hay un solo agresor verdadero, que es el hombre.

Por mucho que nos lo intenten hacer creer, quien más quien menos todos hemos padecido la violencia de mujer. Tal vez no nos peguen, ni nos maten a cuchilladas, ni nos arrojen por las ventanas, pero ejercen sobre nosotros una dominación que nadie quiere ver o que todos se empeñan en no ver. La violencia contra el hombre es, sobre todo, simbólica, en el sentido que plantean las feministas de género.

Creo firmemente que cuando ellas nos hablan de violencia de género y se centran en la que no es estrictamente violencia física, lo que hacen es proyectar la forma en que ejercen su dominación sobre nosotros. Controlan nuestro dinero, nuestras relaciones, nuestras aficiones, el modo cómo pasamos el tiempo, introducen en nuestras vidas una dominación sibilina de la que en un principio no somos conscientes y de la que no podemos defendernos cuando cobramos esa conciencia, y lo hacen consiguiendo aterrorizarnos en lo más íntimo de nuestro ser.

Violencia de mujer... pues claro que existe. Se produce donde nadie puede verlo, en el hogar, su reducto de seguridad. Allí ellas se creen las dueñas y señoras, ejercen su dominación sobre el varón que no dispone de recursos para defenderse porque no se le reconoce legitimidad para hacerlo: Él es el patriarca, el machista, el que carga con todo el peso de la familia a su mujer, quien malcría a sus hijos, quien se deja dominar por su madre y sus hermanas, quien no la hace caso, quien no pasa tiempo con ella. Todo esto son dogmas de fe que, por esa condición, no pueden discutirse de ninguna forma.

La realidad es, en muchos casos, bien distinta. El patriarca es, en realidad, el perro de presa que tiene que defender a su mujer de las agresiones exteriores, sus puñetazos en la mesa se producen sólo de cara a la galería y cuando traspasa el umbral de la puerta de su casa es un calzonazos atemorizado al que sólo mueve el deseo de conseguir que su mujer deje de atormentarle, de producirle un temor que no es capaz de reconocer. Su machismo queda reducido a la nada, a un reparto de las tareas del hogar tan injusto que reconoce sólo la aportación de ella y ningunea la de él, y su papel a la hora de tomar decisiones relevantes es nulo porque no se le permite hacerlo y no porque cargue con la responsabilidad a su mujer. Tampoco malcría a sus hijos, sino que tiene unas pautas educativas diferentes, que tampoco se le autorizan porque sólo hay una forma correcta de hacerlo: la de su mujer. Más que estar dominado por su madre y hermanas, lo que quiere es estar con ellas y no se le permite porque se las rechaza, y no pasa tiempo con su mujer porque ella sólo se dirige a él para imponerle compras, acciones, exigencias, y la convivencia con ella es un suplicio.

Las mujeres (algunas, muchas, todas, eso lo dejo a criterio del lector) son violentas, dañinas para nosotros. Tanto que, a veces, hasta acostarse con ellas es un suplicio porque con ciertas mujeres uno no hace el amor, sólo le joden, le exigen un sexo que sólo result gratificante para ellas, como tantas otras cosas en la vida.

Y es que todo es Por ellas, para ellas... y de ellos"

jueves, 26 de febrero de 2009

Síndrome de Alienación Maternal


No, no viene en ningún sitio. No hay ningún Gardner que se haya molestado en estudiarlo, pero existe y es una de las formas de violencia más habituales y a las que menos atención se le presta.

El Síndrome de Alienación Maternal, que como digo no viene en ningún libro, y cuya única referencia en internet es que no existe (http://lacomunidad.elpais.com/custodiacompartida/2007/8/14/-existe-sindrome-alienacion-parental-sap-), es algo que vamos a crear ahora mismo. Y, como el machismo no es lo contrapuesto a feminismo, tampoco es lo contrario que el Síndrome de Alienación Paternal descrito por Gardner. El SAM es el rechazo que la mujer experimenta hacia la madre de su pareja, y que la lleva a llevar a la práctica toda una serie de comportamientos orientados a destruir la relación de esa madre con su hijo y a eludir las posibles tareas de cuidado que éste, en función de su papel como hijo, tendría que llevar a cabo hacia su madre cuando llegue el momento.

Es un hecho que una buena parte de las féminas de este país muestran conductas de rechazo hacia las madres de sus parejas, pero no es un hecho constatable en términos científicos. Es algo que observamos cuando los hombres nos hablan con sinceridad en las cafeterías, durante las jornadas de caza, en los descansos de los partidos de fútbol o en otros contextos en los que se sienten a salvo de sus mujeres. No creo que fuese fácil diseñar un cuestionario ad-hoc para medirlo, ni que se atreviesen a responder en esa dirección, presos como están la mayoría de ellos de una forma de violencia simbólica y encubierta que no les permite expresar libremente lo que sienten o lo que ocurre.

Me gustaría instar al lector a reflexionar sobre si es víctima o no de un SAM. ¿Rechaza su mujer a su madre? Si es así, ¿lo hace de forma directa o indirecta? ¿Siente que su relación con su figura materna ha disminuido desde que convive con su mujer, y que esta disminución va siendo cada vez más acusada? ¿Tiene que ver a su madre a escondidas? ¿Parece que todo lo que viene de su madre está mal (para su mujer)? ¿Se critican de forma solapada (o directa) los valores de su familia de origen? ¿Muestra su mujer una actitud hostil, de forma activa o pasiva, en las obligadas y reducidas ocasiones en las que se reúne la familia de usted?

Si la respuesta del lector es afirmativa a una o más de estas cuestiones debería considerar seriamente la posibilidad de ser víctima de un síndrome aún no descrito en la literatura, de difícil reconocimiento social por lo que implica de llevar la contraria al discurso feminista de género dominante, y contra el que posiblemente no pueda hacer nada más que, como en tantas otras ocasiones, ceder como si fuera un calzonazos.

A ver si conseguimos entre todos crear el concepto de SAM. Pero lo vamos a tener difícil, porque en este país todo es "Por ellas, para ellas... y de ellos"

domingo, 15 de febrero de 2009

Posmachismo: Algunos no tienen dificultades para publicar

Hay que ver, las dificultades con que se encuentra uno cuando intenta hablar en contra del discurso feminista de género, y las facilidades de que disfrutan otros para decir cosas con mucho fundamento estadístico (que habría que diseccionar) y más carga ideológica con tufillo a discurso dominante.

Si hubiéramos ido a los señores de la editorial Destino hablándoles de "Por ellas, para ellas... y de ellos" seguro que nos habrían dado con la puerta en las narices. Pero claro, yo soy un ciudadano de a pie y el tal Miguel Lorente es nada más ni nada menos que el Delegado del Gobierno para la lucha contra la Violencia de Género. Vamos, que yo me dedico a opinar sobre esto por amor al arte y él además cobra suculentas sumas de dinero recaudado de los impuestos para defender una ideología discriminadora.

Ahora resulta que los hombres hemos dado un paso más: No sólo somos unos patriarcas dominadores, sino que además al parecer somos neomachistas, y todavía más peligrosos.

Claro, como todo es "Por ellas, para ellas... y de ellos"


Sevilla 08/02/2009



María José García



Los tiempos evolucionan y la posición de la mujer ha mejorado con respecto a hace unos pocos años, pero el machismo sigue existiendo, aunque, eso sí, maquillado. Los nuevos hombres se han adaptado a las circunstancias, pero sólo para mantener su posición dominante.

Nace el posmachismo. El hombre se transforma: "Cambiar para seguir igual", según afirma el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, en su libro Los nuevos hombres nuevos (editorial Destino). Pero este cambio es sólo fachada. Es otra época y el hombre necesita utilizar nuevas estrategias más acordes con los tiempos: menos violentas y menos cuestionadas, pero en el fondo igual de machistas. "Hay un distanciamiento de los planteamientos tradicionales y una implicación aparente en un contexto favorable a la igualdad. Sin embargo, luego, ante los conflictos surgidos por los nuevos roles de las mujeres, en lugar de apoyarlos, desarrollan toda una serie de críticas para responsabilizar a las mujeres de los problemas e intentar que prevalezca la costumbre y la tradición", escribe Lorente en su libro.

Estos nuevos hombres, además, para que su estrategia cale necesitan femeneizarse en su estética, se preocupan por la imagen, la ropa, la moda. Es toda una estrategia de marketing para generar confianza, pero que tiene como único objetivo mantener una posición de poder. Esto es, explica Lorente, tienen una actuación políticamente correcta, porque se trata de un machismo más refinado, menos directo y violento, "aunque estos hombres se siguen sintiendo moralmente superiores a las mujeres", dice Lorente a este periódico en conversación telefónica.

Que los hombres hayan cambiado tan poco a lo largo de la historia se debe únicamente a que, según el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, no quieren perder su situación de privilegio, su estatus de poder, "aunque luego les cause insatisfacción".
En el libro Los nuevos hombres nuevos se dedica también un largo espacio a la violencia de género. Para Lorente, actualmente los malos tratos hacia las mujeres son más violentos.

Esta tesis se basa en que, según los informes del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder General, la media de puñaladas utilizadas para acabar con la vida de las mujeres ha pasado de 16 a 28. Asimismo, el delegado del Gobierno para la Violencia de Género explica que en el posmachismo se ha producido un descenso de la utilización de armas de fuego para agredir a las mujeres y la utilización directa del fuego –rociar a la víctima con líquido inflamable y prenderlo–, sin embargo, se ha incrementado el uso de armas blancas, los traumatismo y las muertes por estrangulamiento. Estas últimas de manera alarmante, un 59,7%.

Otro dato aterrador, que aporta Lorente, es que aunque la violencia de género va dirigida a las mujeres, en el 40% de los casos también conlleva agresiones físicas a los hijos y en el 100% de ellos producen alteraciones en los menores. A pesar de ello, el delegado del Gobierno para la Violencia de Género, no es tan pesimista como otros especialistas que afirman con rotundidad que los hijos de maltratadores ejercerán también la violencia cuando sean mayores. Lorente admite que se puede producir, pero indica que no es una relación tan directa.

Como dato curioso destaca que se produce un incremento de la violencia sobre la mujer en los meses de verano y en Navidad y que ha aumentado el número de homicidios en la calle o en escenarios que no son el domicilio. Esto tiene una explicación, han aumentado los casos de violencia de género llevados a cabo por ex parejas y por agresores con los que la mujer ya no convive.

Lorente también explica que en España han subido los malos tratos entre los inmigrantes, pero, según dice, tiene una motivación: las edades más violentas se encuentran entre los 21 a 49 años, en estas edades se encuentra el 46,9% de los españoles frente al 64% de los inmigrantes, "por ello ente ellos hay más casos de violencia, a lo que se une que las mujeres inmigrantes se integran con mayor rapidez que los hombres y tienen más facilidad para establecer lazos con otras personas, lo que cuestiona la autoridad y la superioridad masculinas".

De todos modos y a pesar de que el posmachismo es poco más que una buena fachada, Miguel Lorente se muestra optimista y esperanzado. "Con las políticas género, el apoyo a la mujer y la concienciación, entre otros asuntos se puede acabar con las desigualdades", asegura.

martes, 27 de enero de 2009

Formas de desmasculinizar a un hombre

En su blog, Manu (deduzco que se llama así porque así es como le responden en el primer comentario, no he encontrado datos de identificación), nos habla sobre castración y las estrategias feministas para desmasculinizarnos. Me ha parecido muy interesante su exposición. Lo mejor de todo, las tres formas de “desmasculinizar” a un hombre. Creo que hay muchas más, como la ausencia de modelos masculinos en la televisión (o la aparición de modelos masculinos muy inadecuados, acordes al credo feminista de género), la saturación del mercado audiovisual con productos orientados a satisfacer las necesidades de ellas o la criminalización de formas de ocio tradicionalmente masculinas, por poner unos ejemplos.
No sé Manu se ha dado cuenta de que esas formas de “desmasculinización” que describe entrarían, si fuesen ejercidas contra las mujeres, de pleno en los formatos de violencia psicológica de género. Y esto me lleva, inevitablemente, a preguntarme: ¿Por qué hay una doble moral y lo que es castigado y castigable de hombres a mujeres no lo es de mujeres a hombres cuando los expertos, y también la gente de la calle, saben que eso ocurre?
La respuesta es sencilla. Porque todo es "Por ellas, para ellas... y de ellos"


Las formas de violencia psicológica que Manu (o quien sea) describe en el blog, extraídas de un video de youtube, son:

Compararle negativamente frente a otros hombres. Esto le hará sentirse menos hombre. Aunque haya hombres que tengan más dinero, sean más inteligentes.. ¿por qué querrías hacer que el hombre que quieres se sienta mal recordandole que hay otros mejores que él?
Riculizarlo o burlarse de él. Por ejemplo, con el típico eye-rolling o giro de ojos despectivo, como diciendo “no tiene remedio”. También meterse con él o humillarlo, especialmente si ocurre delante de otras personas, amigos, compañeros de trabajo. Si esto ocurre en un matrimonio, su corazón se cerrará. No será capaz de amar porque tendrá miedo de que le hagas daño. Esto ocurre en todas partes en nuestra cultura, los hombres en anuncios, comedias, películas… son objeto de burla no solo por parte de sus mujeres, sino incluso de sus hijos. Los hombres resultan a menudo ser los bufones y esto no está bien. Ellos se lo tragan estoicamente, pero lo que hacen en realidad es esconder o cubrir sus corazones para protegerse.
Hacerle sentir innecesario. Que tú eres mejor hombre que él. Los hombres preguntan a veces ¿por qué ellas nos quieren en sus vidas si parece que no nos necesitan para nada, que no les importa lo que aportamos?

miércoles, 21 de enero de 2009

Castilla y León a la vanguardia

Castilla y León, además de ser (creo) la Comunidad Autónoma de mayor tamaño de Europa, disfruta de grandes privilegios: Una variedad paisajística sin igual a la que sólo le falta el mar, unos indicadores de salud envidiables, una vida tranquila, la coexistencia de grandes urbes como Valladolid con pueblecitos de poco más de diez habitantes, unas autovías por las que todavía se puede transitar sin demasiada dificultad y un clima tan recio como el carácter de sus gentes. Pero lo mejor de Castilla y León no es ninguna de estas cosas. Lo mejor es el presidente de la Comunidad Autónoma, Juan Vicente Herrera, un tipo de preclara inteligencia.

Juan Vicente Herrera ha sido el impulsor de un gran pacto político y social contra la violencia de género, y lo ha sido en estos días en una cumbre autonómica que se ha celebrado en Valladolid. Es, además, el presidente del partido político que "animó" al alcalde de Villalón a que dimitiese por haber ejercido de forma poco apropiada su derecho a la libertad de expresión. Un tipo comprometido, Juan Vicente Herrera.

Bueno, pues el caso es que ese gran pacto contra la violencia de género, más que suscrito por representantes libremente elegidos por nuestros representantes, parece escrito por cualquiera de los colectivos feministas de género, que tanto abundan por ahí. He estado buscando por internet a ver si encuentro las 22 recomendaciones propuestas, pero todavía no vienen en Google, a ver si uno de estos días las encuentro y las pongo.

¿Que por qué tengo tanta manía a estos planteamientos? Pues porque al parecer hay dos tipos de violencia: La violencia contra las mujeres, que es una lacra social, contra la que se necesita una acción enérgica de todos los poderes públicos, que es inadmisible y contra la cual no cabe otro recurso que la tolerancia cero, y la otra. ¿Cuál es la otra? No sé, nadie habla de ella...

No estoy en desacuerdo con que se considere lacra social a la violencia. Con lo que estoy en desacuerdo es con que no se considere igual CUALQUIER violencia. Que las mujeres muertas a manos de sus parejas tengan mejor consideración que quienes mueren en otras circunstancias. Estoy en desacuerdo con que se consideren violencia psicológica sólo las acciones negativas que ejercen los hombres en la esfera psíquica contra las mujeres y no al revés. Y me siento triste porque sé que hay muchos hombres que no se atreven a decir que no a sus mujeres por temor a sus represalias, a sus gritos, a sus histerias, que hay muchos hombres que se sienten extraños en su propia casa, que no pueden estar con sus hijos porque son sospechosos de todo sin haber hecho de nada, que se jubilan y son tratados como estorbos por las que deberían ser sus compañeras, hombres que se refugian en los bares escapando de los gritos, del victimismo, de los lugares comunes, hombres a los que se les anula su derecho a ser representantes de un pueblo que los eligió en las urnas, hombres que son tratados sin miramientos como cajeros automáticos, hombres que mueren de cáncer de próstata sin que la sanidad pública orqueste campañas de detección precoz como hace con el de cuello de útero o de mama, hombres que sufren sin que nadie se preocupe de ellos, en definitiva. Sí, quizás mueran menos asesinados por sus parejas, pero quizás también tengamos que preguntarnos por qué mueren y de qué mueren.

Juan Vicente Herrera está demasiado preocupado aprendiendo el credo feminista como para ocuparse de estas cosas. ¿Por qué será? Pues porque todo es "Por ellas, para ellas... y de ellos"