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lunes, 18 de enero de 2010

De óvulos y espermatozoides


¡Guerra de sexos? Nada de eso, o tal vez sí. El hecho es que, desde que somos espermatozoides y óvulos, hombres y mujeres seguimos unos formatos de comportamiento predecibles que nos hacen más iguales de lo que creemos. En "De óvulos y espermatozoides", Carlos Gallego nos introduce en los entresijos del comportamiento humano desde que somos organismos unicelulares, hace un repaso por cómo se han entendido las relaciones entre hombres y mujeres a lo largo de la historia y en qué estado se encuentran actualmente los intentos para superar las diferencias.

Un libro imprescindible si no quieres quedarte pillado en el discurso "de género" tan en boga actualmente, que puedes comprar exclusivamente en lulu.com , por 12,37 euros en versión impresa, o descargarte sin pagar ni un duro en formato .pdf desde bubok.




Índice:
1.- Por qué?...........................................................................................6
2.- De óvulos y espermatozoides........................................................7
El inicio de la vida........................................................................7
El todopoderoso óvulo.................................................................9
Los impresentables espermatozoides.....................................11
La complementariedad de los gametos..................................13
Gametos con patas....................................................................14
3.- Niños y niñas a lo largo de la historia.........................................17
La Biblia: Adán y Eva, Caín y Abel..........................................17
Los cavernícolas.........................................................................21
Los judíos....................................................................................28
La Grecia misógina....................................................................28
Una de romanos.........................................................................33
Los cristianos..............................................................................35
La Edad Media............................................................................37
La Ilustración..............................................................................38
La Revolución Industrial...........................................................39
El siglo XIX..................................................................................39
El siglo XX: El triunfo del feminismo.......................................40
El siglo XXI: La vuelta de la tortilla.........................................40
4.- Hombres, hombres........................................................................42
Cromosomas, hormonas y espermatozoides...........................43
Nuestros antepasados los simios...............................................47
Los siete atributos masculinos..................................................48
Helen Fisher: El hombre al completo.......................................50
¿Qué quieren los hombres?.......................................................58
5.- Mujeres, mujeres............................................................................59
Cromosomas, hormonas y óvulos..............................................59
Óvulos con patas..........................................................................61
Nuestras antepasadas las simias...............................................63
Los contra-atributos masculinos...............................................64
Helen Fisher: La mujer al completo..........................................71
¿Qué quieren las mujeres?.........................................................78
6.- Radicalizando el tema: Machismo y hembrismo........................80
Machismo......................................................................................81
Hembrismo...................................................................................88
7.- Defendiendo a unas y otros............................................................99
Feminismo....................................................................................99
Masculinismo.............................................................................106
8.- Bibliografía.....................................................................................114


jueves, 21 de mayo de 2009

Más sobre óvulos y espermatozoides

¿Complicadas teorías sobre el comportamiento humano? Dejemos eso para los psicólogos, los sociólogos, los filósofos, los psiquiatras o todo tipo de sesudos pensadores, que no es necesaria tanta parafernalia: Basta con observar cómo se comportan los óvulos y los espermatozoides, y generalizar a los seres humanos adultos: La cosa funciona sin más problemas o, al menos, eso es lo que piensa Carlos Gallego, autor de "Por ellas, para ellas... y de ellos", un libro donde se analizan las relaciones entre hombres y mujeres basándose en la idea de que el sexo (que no el género) es una variable crucial para poder entender el comportamiento humano, y que la mayor parte de éste está predeterminado por los instintos. El óvulo sería el prototipo de modelo de conducta femenina y el espermatozoide de conducta masculina.

Pero, ¿cómo puede hacerse un planteamiento tan simple? Carlos Gallego, desde la visión de un lego en las psicología, sociología, filosofía y psiquiatría, plantea que los patrones de conducta de nuestros gametos contienen los principios generales del comportamiento humano adulto, principios que se expresan en forma de instintos y que condicionan grandemente el modo de construir la vida de cada uno. El repertorio de acciones posible de un hombre adulto es mucho más amplio que el de un espermatozoide adulto, lo mismo que ocurre con una mujer adulta y un óvulo, pero Carlos cree que las diferencias se deben más a la educación (lo que los psicólogos llamarían "el ambiente") que a los principios básicos de conducta (la "genética" de los psicólogos).

Así que, básicamente, un espermatozoide (y por extensión un hombre) es un ser que se pasa la vida jugando fuera de casa, enfrentándose a conflictos ante los que es sólo una pieza más del rompecabezas, para los que necesita la colaboración de los demás o cooperando con ellos. Su vida está orientada a un objetivo del que es consciente que puede -o no- conseguir y también sabe que lo más probable es que nunca llegue a la meta. Espermatozoides y hombres pasan la mayor parte de su vida expulsados de su hogar natural, en un medio hostil y rodeados de adversidades inciertas. Su existencia es muy corta y sólo conseguirá perdurar llegando a su meta, superando a los demás, y dejando un legado para la posteridad.

Un óvulo (y por extensión una mujer) es un ser que se pasa la vida jugando en casa, no sale de un ambiente seguro en el que no tiene rivales que puedan hacerle sombra. El óvulo nace solo y recorre todo el camino de su vida protegido entre las paredes que tienen la misión de darle cobijo y no tiene que resolver problemas, sólo elegir entre un buen montón de candidatos que le asedian cuál es el más propicio para aceptar su donación genética y seguir adelante durante otros nueve meses en su contexto seguro.

Óvulo y espermatozoide no son nada sin el otro, los dos necesitan de su complemento para salir adelante porque su meta es la misma: Continuar viviendo más allá de la vida solitaria que tienen establecida. Aunque están condenados a entenderse, la vida del óvulo es mucho más fácil que la del espermatozoide porque vive en su entorno, no tiene que enfrentarse a amenazas externas y no tiene que luchar por conseguir su meta sino elegir entre los posibles candidatos.

A partir de estos principios, en "Por ellas, para ellas... y de ellos" Carlos Gallego hace un análisis sobre las relaciones entre hombres y mujeres a lo largo de la historia, sobre los movimientos de liberación, sobre las áreas de discriminación de ambos sexos y de las concepciones teóricas que intentan justificar un trato diferente, compensatorio y protector, para las mujeres, desde la perspectiva de que lo único que llevamos miles de años haciendo es repetir las costumbres de los óvulos y los espermatozoides adornándolas con patrones culturales.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ahora sólo quedan los instintos - Por ellas, para ellas... y de ellos Lite cap. 2

Más información en "Por ellas, para ellas... y de ellos"


... AHORA SÓLO QUEDAN LOS INSTINTOS

sin una respuesta sin ningún sentido
tan solo dices que siga mi camino
sabes que pudimos ser diferentes
que escondes tu vida entre dos frentes
sabes que todo pudo ser distinto
que ahora solo quedan los instintos
(Cromosomas Salvajes. Aviador Dro, 1985)



Supongo que desde tu visión inocente de la vida todavía creerás aquello de que los seres humanos somos libres, que nuestro comportamiento está regido por nuestra razón y que los instintos y los programas de la especie son cosa de especies animales. Nosotros somos los reyes de la creación y, como tales, tomamos nuestras propias decisiones de acuerdo a criterios estrictamente racionales. Sabemos distinguir el bien del mal, y somos muy capaces de dirigir nuestras vidas sin la ayuda de nadie. Ciertamente hay personas enfermas, retrasadas o incompetentes, pero tú no crees que lo seas. De hecho, los enfermos, retrasados o incompetentes afortunadamente son los menos.
¿Y cómo eres capaz de creerte esto si no crees que los Reyes Magos vienen de Oriente? ¿Ni los niños de París? ¿Ni en un diablo con rabo y tridente que va a recoger tu alma cuando mueras? Pues sencillo: Nadie necesita que creas que en los Reyes Magos, ni en la cigüeña ni en el diablo negro y rojo rodeado de llamas. No hay intereses económicos de por medio. En cambio, si te crees un ser racional es fácil convencerte con argumentos aparentemente veraces y mediante el empleo de técnicas de persuasión. Tu propia racionalidad te hace vulnerable al engaño, a mentiras meditadas y orquestadas para dar poder a quien menos esperas.


Los seres humanos somos capaces de construir autovías, catedrales, coches y hasta naves espaciales. Eso es una muestra de nuestra preclara inteligencia, de que somos el ser más evolucionado de los que habitan la Tierra porque hemos sido los únicos capaces de conquistarla. Eso muestra que nuestra capacidad racional está fuera de toda duda. O, al menos, eso quieres creer. Pero también las cigüeñas recorren largas distancias por el aire sin necesidad de GPS, construyen sus nidos en lo más alto de nuestras torres y no necesitan de ninguna energía exterior para propulsarse por el aire. No tienen un lenguaje articulado, pero tampoco les hace falta. Así que quizás tampoco seamos tan superiores a las cigüeñas, ¿no?

Siempre me ha resultado sugerente la idea de que nos movemos por instintos en lugar de por la razón. Creo firmemente que ésta, más que para orientar nuestro comportamiento, nos sirve para justificarlo: Actuamos en base a los instintos y creamos una explicación con la razón. Así que lo que nos hace superiores a las cigüeñas no es nuestra habilidad para colonizar el medio, sino la capacidad para explicar lo que hacemos.


Así que remontémonos al momento de la creación del ser humano. No, mejor, remontémonos un poco antes. Analicemos los seres que dan lugar al ser humano, y dejemos de buscar qué fue antes, si el huevo o la gallina. Vayamos a los lugares donde se fabrican los huevos: Ovarios y testículos. O, mejor, testículos y ovarios. Allí nos encontramos con los espermatozoides y los óvulos esperando para cumplir su misión. Ellos son el germen de nosotros, futuros seres humanos racionalizadores. Ellos tienen la clave para entender qué nos ocurre cuando vamos creciendo.

domingo, 27 de julio de 2008

Mas alla de los espermatozoides

Por ellas, para ellas... y de ellos (Capítulo 3)

Otra forma de analizar las diferencias es ver qué opinan algunos de los eruditos actuales en el tema. Más allá de Marte y Venus, de si ellos mienten y ellas lloran, de si sistematizan o empatizan, están las visiones de psicólogos y antropólogos sobre el asunto. Tomamos las aportaciones de Alon Gratch (psicoanalista) y Helen Fisher (antropóloga) y vemos qué nos cuentan.

Alon Gratch estudió exclusivamente a los hombres, mostrándonos una visión relativamente coherente con los movimientos feministas. Helen Fisher fue más valiente, y se atrevió a tratar temas en ambos sexos, como la agresividad (loable análisis, que muestra que tanto ellas como ellos pueden ser violentos, pero de distinta forma) o el amor, temas que parecen estar relativamente desatendidos en las otras ciencias sociales y en los análisis previos dirigidos al gran público. Helen Fisher realiza un interesante análisis desde otro ángulo mostrando cómo somos más parecidos de lo que parece, y sugiriendo que esos reduccionismos patriarcalistas no son precisamente muy afortunados.


Info. sobre "Por ellas, para ellas... y de ellos"

sábado, 19 de julio de 2008

Los hombres somos como espermatozoides, las mujeres como óvulos

Por ellas, para ellas... y de ellos (Capítulo 1)

Hay quien piensa que el hombre desciende del mono, y la mujer de la mona. Pero, ¿de qué descendemos hombres, mujeres, monos y monas? No del árbol, sino de nuestros gametos. ¿Y qué son los gametos? Las células que cuando se unen dan lugar a un nuevo ser vivo, sea mono, mona, hombre o mujer. Óvulos y espematozoides.

Filósofos, psicólogos y todo tipo de pensadores se han calentado la cabeza pensando en qué nos diferencia como seres humanos, también en qué nos diferencia a unos seres humanos de otros, y en qué diferencia a hombres de mujeres. Ha sido fácil encontrar diferencias anatómicas: Con poca ropa, distinguir a hombres de mujeres, o a niños de niñas es tarea fácil. Pero, ¿hay diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres? ¿Somos distintos no sólo anatómica, sino también conductualmente? Si hiciésemos una encuesta informal sobre si hombres y mujeres somos distintos en cuanto a comportamiento y se pueden establecer rasgos que diferencian a los dos sexos, posiblemente obtendríamos una mayoría de respuestas que nos dirían que, efectivamente, hombres y mujeres son dos grupos diferenciados.

La hipótesis que se plantea en "Por ellas, para ellas... de ellos" es que los hombres reproducimos un formato comportamental similar al de los espermatozoides y las mujeres similar al de los óvulos. Los espermatozoides se caracterizan por una vida breve, un nivel alto de actividad, enfrentarse a un medio hostil que les plantea un buen número de dificultades para cumplir con su misión, la necesidad de cooperación conjunta para conseguir un fin concreto, y el sacrificio individual para conseguir ese objetivo una vez que está al alcance. Los óvulos tienen también una vida breve, que transcurre en su propio territorio, y en la que su único esfuerzo es dejarse caer casi por la fuerza de la gravedad. El óvulo es pasivo, y su vida tan poco útil como la de un espermatozoide si no consiguen unirse para dar origen a un nuevo ser vivo.

Verse como un espermatozoide gigantesco o como un óvulo descomunal no suele ser agradable para el común de los humanos. Otra forma de analizar qué ocurre entre hombres y mujeres es ver qué nos cuentan los libros de historia que ocurrió en el pasado. No tenemos muchos datos, ya que los historiadores estaban más ocupados viendo cómo los reyes guerreaban, se mataban los unos a los otros, sufrían traiciones, invadían territorios del vecino y grandes hazañas similares, pero algo queda y las historiadoras feministas se han ocupado de recapitular esos datos. El libro contiene un capítulo en el que se recogen algunos de ellos, y se observan desde otro ángulo, lo que será una tónica a lo largo de todo el texto.


Info. sobre "Por ellas, para ellas... y de ellos"